Concilium 379



Ciudad y desarrollo global: más allá del paradigma Norte-Sur

Linda Hogan, Alina Krause, Markus Büker (eds.)

Sinopsis

¿Cómo podemos garantizar que todos los seres humanos puedan vivir en un entorno natural y social intacto, y que nadie sea abandonado a su suerte? Todos estamos llamados a participar en el desarrollo de soluciones que tengan en cuenta a todos los continentes, todas las religiones y todos los estratos sociales.

Este número de la revista Concilium reflexiona sobre la función que tiene la religión en este contexto. Concretamente pone el foco en un mundo cada vez más urbanizado, en el que las ciudades son los lugares concretos donde tienen que afrontarse y resolverse los desafíos más acuciantes de nuestro tiempo.

Índice

1. TEMA MONOGRÁFICO: Ciudad y desarrollo global: más allá del paradigma Norte-Sur
Markus Büker, Alina Krause y Linda Hogan: Editorial

La humanidad en movimiento
1.1. Dirk Messner: El siglo de las ciudades. Vías para la sostenibilidad

Reflexiones teológicas sobre la urbanización y sus desafíos
1.2. Martin Ebner: Los cristianos como agitadores en la ciudad: Experimentos y visiones del comienzo. La contribución de la fe cristiana a la configuración de la sociedad
1.3. Margit Eckholt: Aprender a vivir la hospitalidad. Fundamentos teológicos de la proclamación de la fe en la pluralidad cultural de las grandes ciudades
1.4. Felix Wilfred: Transformar nuestras sociedades. Función pública de la fe y de la teología

Reflexiones éticas sobre la urbanización y sus desafíos
1.5. Michelle Becka: La ciudad como responsabilidad global. Reflexiones ético-sociales desde Alemania
1.6. Daniel Franklin Pilario: La fe y la religión en las megalópolis globalizadas. Una perspectiva desde Manila
1.7. Linda Hogan: Globalización, urbanización y bien común

La praxis de crear espacios humanos
1.8. Stephan de Beer: Desarrollo urbano liberador y la Iglesia sudafricana. Una reflexión crítica en conversación con David Korten y Gustavo Gutiérrez
1.9. Georg Stoll: La contribución de las organizaciones no gubernamentales a la transformación. Consecuencias para el trabajo de las ONG: Misereor
1.10. Lorena Zárate: Vivir con dignidad y en paz. Movilización social por el derecho a la vivienda y el derecho a la ciudad
1.11. Marco Kusumawijaya: El tercer paraíso
1.12. Luiz Kohara: Periferia en el centro

2. FORO TEOLÓGICO:
Michael Seewald: La pena de muerte, la doctrina de la Iglesia y la evolución de los dogmas. Reflexiones sobre el cambio en el Catecismo realizado por el papa Francisco

Resumen de los artículos

Dirk Messner: El siglo de las ciudades. Vías para la sostenibilidad
El siglo XXI será el siglo de las ciudades. Las áreas urbanas se están convirtiendo en la forma organizativa fundamental en casi todas las sociedades. La población urbana global podría aumentar de los 4 000 millones actuales a los 7 500 millones en 2050, y las infraestructuras urbanas crecerán con ella. Dos tercios de la humanidad tendrán sus casas en las ciudades. La fuerza del incremento urbano afectará principalmente a los países en vías de desarrollo y a las economías emergentes en Asia y África. Se espera que en 2050 crezca casi un 90 % en estos dos continentes (ONU, Agenda de Desarrollo Sostenible [ADS], 2014). Casi tres cuartas partes de la población urbana global vivirán en ellas (ONU, ADS, 2015). Los objetivos del cambio climático y las implementaciones de la Agenda 2030 solo pueden lograrse basándose en las perspectivas y las estrategias urbanas, que han cambiado de forma fundamental.

Martin Ebner: Los cristianos como agitadores en la ciudad: experimentos y visiones del comienzo. La contribución de la fe cristiana a la configuración de la sociedad
La formación de lo que hoy llamamos «cristianismo» se produjo en las grandes ciudades del Imperio romano. En ellas emergen sus peculiaridades iniciales. Recurriremos a las cartas paulinas y a la arquitectura de la ciudad de Dios que encontramos en Ap 21 para explicarlas.

Margit Eckholt: Aprender a vivir la hospitalidad. Fundamentos teológicos de la proclamación de la fe en la pluralidad cultural de las grandes ciudades
Para el papa Francisco, la «conversión pastoral» representa un motivo importante de la «pastoral urbana». Unas referencias fundamentales para la proclamación de la fe son las mismas megalópolis y los procesos de transformación social, cultural y religiosa que en ellas se desarrollan. Reflexionamos aquí sobre un concepto teológico esencial de la «pastoral urbana»: la «hospitalidad».

Felix Wilfred: Transformar nuestras sociedades. Función pública de la fe y de la teología
La fe y la teología, que durante mucho tiempo se han ocupado de reflexionar sobre el tiempo y la historia, son invitadas en la actualidad a reflexionar sobre el espacio y la geografía. El espacio de la ciudad resulta ambiguo. Por un lado, proporciona un ambiente de libertad y oportunidad para cultivar los talentos; por otro, es un refugio para los pobres y los desplazados. La economía neoliberal ha convertido el espacio de la ciudad en un lugar de competidores en el que los pobres son los perdedores, puesto que sufren muchas negaciones. Por consiguiente, el desafío para la teología es contribuir a crear una visión alternativa de la vida en el espacio urbano, incorporando los sueños y las aspiraciones de los pobres y de los oprimidos, y fomentar la existencia y la coexistencia humana dignificadas para todos mediante la solidaridad, el cuidado y la compasión. El compromiso con las ciudades del futuro exige que los teólogos se hagan intelectuales públicos, sazonados por la fe y recordando la Buena Noticia proclamada a los pobres.

Michelle Becka: La ciudad como responsabilidad global. Reflexiones ético-sociales desde Alemania
Las (grandes) ciudades de Europa y en particular de Alemania tienen que afrontar diferentes desafíos sociales y ecológicos. Sin embargo, mientras que los problemas sociales sobre el terreno son inmediatamente reconocibles y se manifiestan, por ejemplo, en la gentrificación o la segregación social, los problemas ecológicos asociados con el consumo de recursos y las emisiones de CO2 son menos evidentes aquí que en otras partes del mundo. El artículo aboga por no separar las cuestiones sociales y ecológicas, y se centra en la interdependencia de la responsabilidad local y mundial. Las ciudades desempeñan un papel especial en la percepción de esta doble responsabilidad, como lo ilustran las cuestiones de justicia climática, integración social y redes de ciudades.

Daniel Franklin Pilario: La fe y la religión en las megalópolis globalizadas. Una perspectiva desde Manila
Contra la teoría de la secularización y sus variantes, las religiones abundan en las ciudades no solo en nuestros tiempos posmodernos globalizados, sino como siempre lo han sido. Las redes fluidas de culturas proporcionan un telón de fondo fértil para su proliferación y florecimiento. Dos observaciones sobre la religión en la megalópolis de Manila: en primer lugar, la práctica religiosa cotidiana de las comunidades de base, en su mayoría denominadas por los forasteros como religiosidad popular, es para nosotros la expresión natural de todas las religiones en contacto con otras. En segundo lugar, la Iglesia institucional se convierte en una fuerza ambivalente en este contexto: por un lado, proporciona un sistema alternativo a lo que las opresivas estructuras políticas y económicas globales descuidan; por otro lado, todavía necesita abrirse más a las fuerzas sociales contrarias y plurales características de las culturas urbanas cosmopolitas.

Linda Hogan: Globalización, urbanización y bien común
La globalización ha cambiado la naturaleza de la vida económica y política contemporánea, y ha suscitado nuevos desafíos éticos. En este contexto, el crecimiento exponencial de las ciudades y la escalada de la urbanización no solo crean nuevos desafíos sociales, políticos y económicos, sino que también amplifican las dificultades asociadas con la creación de estructuras políticas y económicas justas, inclusivas e igualitarias. El hecho de la urbanización suscita, de forma aguda, la cuestión de cómo vivir bien en medio de una diversidad intensa. Por consiguiente, la cuestión de cómo pueden contribuir las ciudades a gestionar el pluralismo a la vez que fomentan la cohesión social es de gran importancia para la sociedad contemporánea. Construir una vida en común es una tarea vital, y debe fundarse en la integridad de las culturas, las tradiciones y el mundo real.

Stephan de Beer: Desarrollo urbano liberador y la iglesia sudafricana. Una reflexión crítica en conversación con David Korten y Gustavo Gutiérrez
En este artículo reflexiono sobre las ciudades (post)apartheid, desde la perspectiva de la (re)segregación espacial, los sin techos y las viviendas precarias. En mi opinión, la Iglesia se aislará cada vez más del creciente descontento de los marginados urbanos a menos que acepte las cuatro generaciones de desarrollo, expuestas por David Korten, al tiempo que se enraíza en un compromiso profundo con la liberación integral, tal como es definida por Gustavo Gutiérrez. Concluyo discerniendo y sugiriendo siete imperativos urgentes para la acción teológica.

Georg Stoll: La contribución de las organizaciones no gubernamentales a la transformación. Consecuencias para el trabajo de las ONG: Misereor
Es probable que las tendencias globales en el crecimiento de la población, en el desarrollo de la tecnología y la economía, y en la contaminación ambiental, provoquen cambios profundos en las próximas décadas. Por lo tanto, la «humanidad», el colectivo virtual de todas las personas, se enfrenta a la inmensa tarea, en esta forma nueva, de encontrar caminos que «humanicen» los próximos cambios, sin tener de antemano una comprensión común de la humanidad. En esta transformación humana, las ciudades desempeñan un papel especial tanto como puntos focales de tendencias globales como agentes de transformación, porque tienen un gran potencial para moldear activamente los próximos cambios. Las organizaciones no gubernamentales como Misereor tienen que afrontar el desafío de reflexionar sobre su ubicación, sus maneras de proceder y sus estructuras ante las constelaciones cambiantes.

Lorena Zárate: Vivir con dignidad y en paz. Movilización social por el derecho a la vivienda y el derecho a la ciudad
Durante más de cuarenta años, los miembros de la Coalición Internacional por el Hábitat (HIC, por sus siglas en inglés) han estado luchando en todo el mundo para defender y garantizar el derecho de todas las personas a un lugar seguro donde vivir con dignidad y en paz. Nuestra doble estrategia trata de fortalecer a los actores y los procesos sociales, al tiempo que influir en cambios a medio y largo plazo mediante iniciativas de incidencia en políticas públicas, marcos legales y agendas internacionales. Desde sus orígenes, nuestra Coalición ha sido consciente de la importancia de coordinar las actividades locales y nacionales con la presencia regional y global para avanzar en la justicia social, la igualdad de género y la sostenibilidad medioambiental, trabajando con una amplia gama de actores e instituciones.

Marco Kusumawijaya: El tercer paraíso
El planeta sostenible futuro será «el tercer paraíso». No será el original de la naturaleza hegemónica, el primero paraíso del Edén habitado por los inocentes Adán y Eva, ni el segundo paraíso que era la ciudad ideal habitada por hombres y Dios(es) en unión, donde nada es natural ya y todo es trascendental. El tercer paraíso se basará en una relación reconstruida entre el Homo sapiens y la naturaleza. Será una ciudad-región reconciliada. En él vivirán comunidades de un tercer tipo que no es tradicional ni moderno. Serán comunidades críticas con el Estado, el mercado y el deseo.

Luiz Kohara: Periferia en el centro
Las poblaciones que viven en las zonas periféricas de la ciudad de São Paulo, la más rica del país, sufren desigualdades económicas, sociales y territoriales provocadas por la ciudad, en la que se ven penalizadas por la falta de servicios públicos adecuados, de educación, salud, asistencia social, ocio, cultura y transporte público, viviendo en una condición de exilio en la propia ciudad. Las familias pobres buscan vivir en zonas centrales, con mejores infraestructuras y alternativas de trabajo, pero encuentran viviendas en cortiços [colmenas] de extrema precariedad a precios altísimos. El Centro Gaspar Garcia de Derechos Humanos, desde 1988, lucha por los derechos de esta población excluida y ha conseguido mejorar las condiciones de vida de las familias marginadas mediante la garantía del derecho a la propiedad de la vivienda y a través de la inserción social.